¿Un historia triste? En realidad no, es como ese momento del clímax en esas novelas de mierda, ese momento en el cual no sabes si la historia concluirá en una situación contraria a la presentada o una situación igual o más de mierda.
Amores tortuosos, dicen algunos. Enamorarse de un recuerdo, señalan otros, pero casi ninguno ha comprendido lo que implican ambas historias. "No sabremos hasta que se haga historia" Creo que ya no me importa la historia, pues el saber o el no saber no cambiarían nada
jueves, marzo 10, 2011
jueves, febrero 24, 2011
Corte!
Corto de ideas, corto de futuro y letras, corto de entendimiento, corto como el cabello, corto como la vida, corto como la sociedad...
lunes, febrero 21, 2011
a -> b -> c ?
Griten y clamen porque el amado esté a la altura de la situación. No es capricho ni obstinación, la persona más inalcanzable (metafórica o textualmente, todo eso o ninguna) es deseada para rendir honores a nuestras capacidades de humanos
miércoles, febrero 09, 2011
Los señores y su gleba
¡Bastardos inconsecuentes!
Pregonan a viva voz lo que por ley divina ha sido concedido a ustedes, su gran Corona Real que les da el poder de hacer y deshacer. Santificados sean, ¡oh! grandes y únicos poseedores de la gran democracia ateniense, santificada sea su representatividad y su sano juicio. Vuelvan del aquejado el más burdo de sus servidores, eso les queda bien. Conviertan a las personas en sus herramientas, no le extrañara. Temed de las palabras que los podrían obligar a ser horizontales. Temed de todo aquello que no les permitan usar su burda razón.
Temed, pues, les guste o no, ni el más fuerte de los opios dura para siempre, tarde o temprano su efecto alucinante pasará y la realidad se mostrara frente a su gleba, llegará el día en que la tierra será de otros señores, pero ellos no cambiarán de señor, pues sus señores no podrán ser otros, sino ellos mismos.
Dejen, también, esta profesión, egocéntricos egoístas, pues la esencia de este profesión es altruista. No se les ve creíbles, oh grandes señores, sus falsas verdades sobre el futuro. No esperen palabras tiernas y esperanzadoras para su áspero y desalentador futuro, no esperen nada, no se ilusionen, pues vivir de una ilusión es lo que han hecho, y crear una dentro de otra sería el colmo inclusive para ustedes, estimados y venerados señores y majestades.
¿Cree que escribo por pasión y no por razón? Sepa usted, señor, que la razón es mi pasión
lunes, febrero 07, 2011
Algo interesante
¿Leeríais algo interesante?.
lee tus conclusiones y verás que de nuevo poco tienen, de interesante, mucho
lee tus conclusiones y verás que de nuevo poco tienen, de interesante, mucho
jueves, febrero 03, 2011
¿Ofenderíais a ese señor?
El acusado de soberbia no es más que el producto del cabizbajo... ¡Así es señores!
También lo sufrió el griego desmintiendo a esos falsos sabios, así como lo ha sufrido todo aquel que se ha dispuesto hacer del razonar un ejercicio humano constante.
Señores de estrechamente respondan: ¿Por qué cuándo un genio les corrige no se ofuscan y claman piedad y perdón por su error?. No, no respondan a tan incoherencia, pues la respuesta es sencilla; Su estreches les permite reconocer su error. Sucede muy distinto cuando un par lo hace, saben que no pueden parecer menos ante un igual. Terminan escudando su ego en la acusación de la soberbia...
¿Qué más vulgar que declarar a un hombre así? Oh pobre de la conciencia que en uds. vive...
Sucede también, señores de mentes estrechas, con la citas; Una falta de respeto aparenta citar a una persona considerara par, es motivo de risa y burla. Señores de estrechamente identifican primero a la persona y luego a la cita, conducta ya propia y natural de uds. No pasa lo mismo, claramente, si se cita a una deidad intelectual, esos que escriben para los intelectuales y claramente, para sus mentes, señores de estrechamente.
Vivirán constantemente con la enfermedad crónica que acarrean si no despiertan del aletargado sueño del que viven, donde la la soberbia y los grandes personajes citados son una realidad racional, como uds.
También lo sufrió el griego desmintiendo a esos falsos sabios, así como lo ha sufrido todo aquel que se ha dispuesto hacer del razonar un ejercicio humano constante.
Señores de estrechamente respondan: ¿Por qué cuándo un genio les corrige no se ofuscan y claman piedad y perdón por su error?. No, no respondan a tan incoherencia, pues la respuesta es sencilla; Su estreches les permite reconocer su error. Sucede muy distinto cuando un par lo hace, saben que no pueden parecer menos ante un igual. Terminan escudando su ego en la acusación de la soberbia...
¿Qué más vulgar que declarar a un hombre así? Oh pobre de la conciencia que en uds. vive...
Sucede también, señores de mentes estrechas, con la citas; Una falta de respeto aparenta citar a una persona considerara par, es motivo de risa y burla. Señores de estrechamente identifican primero a la persona y luego a la cita, conducta ya propia y natural de uds. No pasa lo mismo, claramente, si se cita a una deidad intelectual, esos que escriben para los intelectuales y claramente, para sus mentes, señores de estrechamente.
Vivirán constantemente con la enfermedad crónica que acarrean si no despiertan del aletargado sueño del que viven, donde la la soberbia y los grandes personajes citados son una realidad racional, como uds.
sábado, enero 29, 2011
Frases sonoras a cliché
¿Es que acaso unas cuentas frases poéticas sacan de la miseria a las personas de sus miserables situaciones?.
Duras suenan las palabras, resuenan en la miseria que, no son nada más que eso mismo. Explícito suena llamarles miserables, pero no será de extrema preocupación superando ésta. La sustancia y el arquetipo de ella descansa suave y sumisa en el seno de la discordia de su realidad. Definitivamente inexplicable el efecto de aquellas frases poéticas que a ratos parecen aliviarnos el corazón y cargar en su lugar a nuestra conciencia. Como qué ciclo culmina su fase tocando el límite de su definición, se transformará en una contradicción que nunca se apaga y que parece renacer una y otra vez en la miserable miseria de la filosofía,
Intelectuales que resuenan en el intelecto de los demás, intelectuales que hablan, viven y obran para sus pares intelectuales que llenan su pecho con un ego que parece no caber en su estrecha mente. Los intelectuales desaparecen en su irrealidad irracional, mientras los verdaderos intelectuales, los sabios que lo son como lo fue el viejo griego retornan, para en intelectualidad salvar, sometidos a todo egocentrismo y dotados de la mayéutica, a los que no se consideran tal.
"Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho." Jean-Jacques Rosseau
Duras suenan las palabras, resuenan en la miseria que, no son nada más que eso mismo. Explícito suena llamarles miserables, pero no será de extrema preocupación superando ésta. La sustancia y el arquetipo de ella descansa suave y sumisa en el seno de la discordia de su realidad. Definitivamente inexplicable el efecto de aquellas frases poéticas que a ratos parecen aliviarnos el corazón y cargar en su lugar a nuestra conciencia. Como qué ciclo culmina su fase tocando el límite de su definición, se transformará en una contradicción que nunca se apaga y que parece renacer una y otra vez en la miserable miseria de la filosofía,
Intelectuales que resuenan en el intelecto de los demás, intelectuales que hablan, viven y obran para sus pares intelectuales que llenan su pecho con un ego que parece no caber en su estrecha mente. Los intelectuales desaparecen en su irrealidad irracional, mientras los verdaderos intelectuales, los sabios que lo son como lo fue el viejo griego retornan, para en intelectualidad salvar, sometidos a todo egocentrismo y dotados de la mayéutica, a los que no se consideran tal.
"Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho." Jean-Jacques Rosseau
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