¡Oh, Hipatía! Cuando la que llamaban la fe verdadera azotó sin piedad y arrancó toda la fe de los tuyos, fuerte te mantuviste.
Dedicaste tu vida no a la fe, sino a la buena duda, pero sin jamás distanciarlas. ¿Sabrás acaso que quién puso la sentencia sobre tu obra hoy es un Santo? Si lo supieras, de seguro, serías más santa que él y más cristianos serían tus motivos para hacer caso omiso, no a la blasfema, sino que a la necedad.
¡Viste caer ante tus ojos todo lo amabas y a lo que dedicabas tu vida! el esfuerzo de tantos hombres aplastado bajo el insulto divino, tomado el santuario del hombre para convertirlo en el santuario no de Él, sino de ellos. Aún así, oh Hipatía, no dudaste en defender lo más sagrado y cierto que aún tenemos: la duda.
Si fuese cristiano, judío o pagano no importaba ¿Acaso no enseñabas que si dos objetos son iguales entre sí, y uno de ellos a un tercero, entonces los tres son iguales? ¿Acaso algunos eran menos hombres que otros, luego acaso no eran iguales? Pensaste mucho para tu época, oh Hipatía, pensaste como las mujeres tardaron siglos más en atreverse a pensar. Cuantos hombres como tú nos hacen falta en nuestros días.
De tu legado, más sabio y prometedor poco se sabe, de tu verdugo, el Santo, puedes estar tranquila, pues le han olvidado y recordado es solo por atrocidades.
martes, octubre 16, 2012
miércoles, octubre 03, 2012
Enojo
-¿Cómo lo hace para nunca estar enojado? -pregunté con ingenuidad-
-Nunca discuto con nadie -respondió con calma-
-Eso es imposible -contesté algo enojado-
-Entonces no... -dijo desinteresado-
-Nunca discuto con nadie -respondió con calma-
-Eso es imposible -contesté algo enojado-
-Entonces no... -dijo desinteresado-
sábado, septiembre 15, 2012
Aries
Y si Helios entrara una vez más, antes de correr a avisar a Hermes tendría que considerar que su resultado no sería el mismo.
sábado, septiembre 08, 2012
Caronte
Entonces las monedas entregadas por ese café fueron las monedas puestas en los ojos de lo nuestro, así Cartona podrá recibirlo y guiarlo al descanso en el Tártaro.
No seré Sísifo intentando eludir la muerte, quien lo intenta paga los sinsentidos de la vida.
Algunos héroes entraron al Tártaro para salir vivos, es odisea es justificada si Ananké así lo deseara.
Yo no
No seré Sísifo intentando eludir la muerte, quien lo intenta paga los sinsentidos de la vida.
Algunos héroes entraron al Tártaro para salir vivos, es odisea es justificada si Ananké así lo deseara.
Yo no
lunes, septiembre 03, 2012
no se trata de la intención, sino de la acción.
(Si supiera que aún dentro de mi alma conservo aquel cariño que tuve para ti. Quien sabe si supieras que nunca te he olvidado,
volviendo a tu pasado, te acordarás de mi
vuelven a sonar los aires a la Capital que no se conoce y se añora recorrer.
otra estación, otro cigarro y otra forma de escribir.
Abrupta la caída, como la aparecida y lo abrupto de las preguntas, que ni al buen debatiente dejaría espacio a la respuesta. Sobre el podio de las dudas bombardea con incisivas sospechas e intenciones.
Como quisiera, como Foucoult no tener que comenzar el discurso y aparecer repentinamente en medio de él. Como quisiera odiar al esquizofrénico y decirle que su eterno retorno erró y no es realidad, sino dentro de su cabeza.
el fin no es alentador, pero pudo llegar a su fin finalmente.
sábado, septiembre 01, 2012
el portador
Incluso Atlas con su fuerza de titán se hartaba de cargar con el peso del mundo sobre sus hombros.
Obvio se hacía su engaño a Herácles para descansar los hombros que aportillados de la densidad de su condena pudieran descansar. Pareció al final que el paso de Ananké reaparecía, y siendo engañado de nuevo, el mundo sobre sus hombros volvió a descansar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)